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En primera persona: el manager que cambió los espectáculos por los bootcamps

A mí me sonaba trillado cuando entré eso de cambiarle la vida a la gente. Pensás en los evangelistas, en esos modelos piramidales, pero de repente te pasan cosas que no lo podés creer. Yo no conocía el mundo de las startups, ahora tengo reuniones con gente que me dice “ayer levantamos 500 millones de dólares de inversión y abrimos 200 búsquedas de trabajo”.

En primera persona: el manager que cambió los espectáculos por los bootcamps
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En primera persona: el manager que cambió los espectáculos por los bootcamps



Mi profesión es productor de espectáculos y trabajé en eso durante seis o siete años. Antes de la pandemia, estuve en una empresa muy grande que hacía festivales y luego como freelance. Ya tenía cerrado para sumarme al Lollapalooza. Iba a ser mi primer festival grande como productor. También tenía un arreglo de como 7 u 8 shows, que con eso tiraba todo el año. Terminó siendo un 2020 bastante difícil en cuanto a lo laboral.

Me tuve que reinventar por la pandemia como muchos. Ya había tenido 10 mil millones de trabajos distintos, así que tengo la facilidad de adaptarme bastante fácil a los laburos. Es como una virtud. He pasado por trabajos administrativos, otros logísticos. Trabajé un tiempo ayudando a un tipo que hacía peritajes en accidente de trenes, manejé un 1114 vendiendo lácteos para una distribuidora, fuí extra en programas de tv. Me súper adapto. Y en eso surgió la posibilidad de ser manager de Le Wagon.

La llegada a Le Wagon

Un día, me contactó Nico que estaban buscando una persona para un puesto. Yo lo conocía a él, porque con mi novia y dos amigos tenemos una fundación, y Nico nos prestaba una oficina para poder trabajar, todos los viernes, durante casi dos años en su coworking, que se llamaba El Semillero. Hicimos una linda relación. Nico me dijo: conozco tu perfil, sé cómo laburás y me encantaría que te sumes. No tuvimos que hacer mucha entrevista. Sí tuve una charla de una hora y media con Sebas, donde hablamos de todo, incluso en inglés. Me hicieron la oferta y arranqué a la semana.

Empecé dando una mano en la parte de operaciones y a los 45 días, Nico ya estaba en un proyecto más grande y yo estaba solo en Argentina. Mi rol es que Argentina funcione. Que pueda tener alumnos, profesores, que pueda facturar, cobrar, tener las reuniones con la comunidad de teachers y exalumnos. Es bastante variado. No tengo tiempo para aburrirme.

Yo no siento la presión que quizás sí sienten otros. Yo viví lo que es trabajar bajo presión en serio: en los espectáculos te pasa que faltan 3 minutos para dar puertas y hay 3 millones de cosas sin hacer. Hoy en día me tomo varios breaks en el día y no tengo problema de apagar la computadora durante 10 o 20 minutos y salir a caminar. Porque sino te quemás la cabeza.


Potencial argentino

Argentina tiene un gran potencial, un público súper interesante. Nosotros somos un grupo Latam y en algunos casos, algunos países pueden “bancar” a otros. En Argentina están el 90% de los profesores y un talento tremendo. Los alumnos te lo dicen. No son profesores, son tipos que vienen a dar una clase porque quieren y trabajan de otra cosa. En Chile, en Perú, en Belice, el 80% de los profesores son argentinos y eso hace que sea un poco la columna vertebral de la región.

El valor de la comunidad

Tenemos una comunidad a nivel global con 14 mil personas que no tiene nadie. Quizás hay cinco bootcamps regionales, pero tienen un total de 100 egresados, que es lo mismo que tiene Le Wagon Argentina. El otro día hablaba con un chico de Ecuador, que se suma ahora para hacer el bootcamp. Su novia es japonesa y se quiere ir a vivir allá. Ese pibe ya me pidió que lo contacte con la manager de Japón para buscar trabajo cuando termine. Es súper fácil. Para mí es un mensaje. También puedo escribirle a gente que tiene startups allá, exalumnos, etcétera.  ¿Y qué mejor para mí que tener un egresado con trabajo en Japón? Empieza el bootcamp ahora, lo termina en diciembre y en enero de 2022 se pone a buscar laburo allá. ¿Sabés lo que es desde Le Wagon estar cambiándole la vida a ese tipo? No es darle un curso, que aprenda a programar y listo. Sino que a través de lo que estudió puede mudarse, cambiar su vida y estar allá.

A mí me sonaba trillado cuando entré eso de cambiarle la vida a la gente. Pensás en los evangelistas, en esos modelos piramidales, pero de repente te pasan cosas que no lo podés creer. Yo no conocía el mundo de las startups y de repente tengo reuniones con gente que me dice “ayer levantamos 500 millones de dólares en una ronda de inversión y abrimos 200 búsquedas de trabajo”. Trato de estar siempre en contacto para saber sobre los puestos más recientes y postular a nuestros egresados. Ponele, hace poco en la Career Week, Marcos Mauro de Data Art nos contó que tienen más de 1500 puestos abiertos, y que no dan a basto para contratar tanta gente. Ellos ya saben que no les da el año para poder cubrir todos esos puestos. "¡No puede ser!", le decía yo.


La cuenta pendiente

Tengo que hacer el bootcamp. Es una oportunidad que no puedo dejar pasar. Ahora se me complica con los tiempos y tendría que hacer el part-time, pero me gustaría tener la facilidad de ciertas cosas. Quizás los chicos me preguntan algo básico, yo sé que es básico, pero no puedo responderlo y tengo que molestar a alguien para asistirlo. Proyecto estar varios años en Le Wagon, así que tengo que ver cuándo lo hago.
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