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En primera persona: Es mentira que programar no es para cualquiera

Fueron 9 semanas intensivas. Estás de 9 de la mañana a 6 de la tarde cursando y hay días que me quedaba con mis compañeros. Los días de proyecto capaz estás de 9 de la mañana a 11 de la noche haciendo código, escribiendo y viviendo como si fueras un programador. Es diferente la experiencia de hacer un curso a estar todo el día escribiendo código.

En primera persona: Es mentira que programar no es para cualquiera
Alumni destacado Sebastian Spadea Back-end Developer Más sobre Sebastian
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En primera persona: Es mentira que programar no es para cualquiera


NOMBRE Y APELLIDO: Sebastián Spadea
APODO: Seba
EDAD: 26
ACTUAL EMPLEO: Desarrollador de software en Wolox
IDOLO DE LA INFANCIA: Fernando Cavenaghi y Ariel Ortega.
UN SUEÑO: crear algo propio (todavía no sé qué)
BOOTCAMP: Desarrollo Web Full-Stack

La primera vez que pude ver que algo que yo escribía, aparecía en la máquina, dije “ah bueno, acá hay algo importante”. Era lo básico. Decía “hello world” que es lo primero que aprendés cuando te enseñan a programar. Es una forma de llegar a cualquier parte del mundo con una idea y sin necesitar de nadie.
Antes del bootcamp en julio de 2020 había tenido varios cruces con la programación. Hice muchos cursos: por internet, en dos escuelas de código y casi todas eran muy introductorias. Te pasa que si no le metés por tu cuenta durante el resto del año no salís con un nivel profesional y siempre volvés a hacer lo mismo.

Del banco a la programación

De chico me había puesto como objetivo trabajar en un banco porque me interesaba el ambiente.
Empecé a tirar CV y entré al Banco Nación. Al principio estaba en atención al cliente. Venía gente y se quejaba de que había perdido la tarjeta, que había perdido el pin, todos trámites. Después estuve seis o siete meses en el área de créditos hipotecarios hasta que hice un clic. Dije: "la programación me gusta, me copa, puedo hacer muchas cosas y no me cierro a ningún nicho, vamos a ver qué onda."
El primer día del bootcamp no entendía nada. Tengo compañeros que se pusieron a llorar. Hoy los ves trabajando y decís: "pensar que ese pibe se puso a llorar y ahora le pasa al trapo a cualquiera." La primera semana fue caótica. En programación si hay algo que tenés que aprender es a vivir con la frustración. El problema que vos tuviste siempre lo tuvo alguien antes y en eso los profesores te ayudan un montón.
A mí me pasó con RegEx. No entendía nada. Yo decía: espero no tener que usarlo nunca porque no lo voy a entender y justo estaba con un compañero que creo que era ingeniero informático y la tenía atada. El chabón había terminado todo a las 10 de la mañana y yo estaba en el primer ejercicio. Pero por suerte soy muy cabeza dura y me quedé. Después hablás con tus compañeros y te das cuenta de que no sos el único.

La metamorfosis

Fueron 9 semanas intensivas. Estás de 9 de la mañana a 6 de la tarde cursando y hay días que me quedaba con mis compañeros. Los días de proyecto capaz estás de 9 de la mañana a 11 de la noche haciendo código, escribiendo y viviendo como si fueras un programador. Es diferente la experiencia de hacer un curso de dos horas cuando terminás de trabajar a estar todos los días escribiendo código, pensando, resolviendo problemas, planteando dudas y que los profesores te respondan. No terminaste de aprender lo de ayer y hoy te están metiendo un concepto nuevo.
También está bueno que el trabajo final sale de una idea de los alumnos entonces se da cualquier cosa: uno hace una plataforma de educación, otro un ecommerce y así con cosas distintas. Eso sí: cuando terminé me tomé una semana sin escribir código porque estaba quemadísimo. Contento, pero quemado.
Desde la primera entrevista que tuve en Le Wagon me encontré gente súper sencilla que quería que vos aprendas y lograras tu objetivo. Es gente que le hablás a las 11 de la noche y te responde sea antes de anotarte, en el bootcamp o después. Y cuando conocí a los profesores más todavía.

Algo más para ir cerrando

Si le tuviera que dar un consejo a alguien que no hizo el bootcamp le diría que no se crea esa mentira de que programar no es para todos. Obvio que cuesta como cualquier cosa, pero si le ponés ganas es para todos. Mucha gente estudia lo que sea porque te va a dar plata o porque vas a tener salida laboral. Yo era un objetivo que me puse porque me gustaba y nadie me llevó a hacerlo. Hoy ser programador cuando hace un año había renunciado a mi trabajo para hacer un bootcamp es lo que más me enorgullece.
Ahora entré a trabajar en Wolox. Es una empresa que quería entrar. Tuvimos una charla con el fundador cuando estaba en el bootcamp y a todos nos gustó mucho, nos voló la cabeza. Así que por suerte empiezo ahí.
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