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En primera persona: pasé de mandar CV por todos lados a recibir una propuesta por semana

El acompañamiento con el que me encontré fue fundamental. Todos están pendientes de si te falta algo, si no llegaste a una clase o si tenés que ver una clase grabada. Los teachers y los compañeros están siempre, sobre todo para contenerte en los momentos de frustración. Yo los he molestado, hasta después de haber terminado.

En primera persona: pasé de mandar CV por todos lados a recibir una propuesta por semana
Alumni destacado Rocio Picaza Full-stack Developer Más sobre Rocio
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Si me hablaban de programación antes del bootcamp te decía que era chino básico. En el lugar donde trabajaba antes había chicos que hacían algún programa y yo veía la pantalla negra con las cosas que se movían y huía. Hoy estoy desde las 9 de la mañana hasta las 7 de la tarde con la
misma pantalla negra. Es muy loco.

Del turismo al diseño

Cuando salí del secundario empecé a estudiar turismo porque amo viajar. Hice la licenciatura y trabajé durante 7 años en agencia y en hoteles hasta que llegó un punto en que quería cambiar. Ya había tenido un equipo a cargo, estuve en la parte operativa, en las ventas y necesitaba algo que me desafíe. Así que me metí en diseño gráfico y gracias a eso a programación. 
Pero lo que me cambió los planes fue la pandemia. Dejé de trabajar en hoteles y el turismo explotó para mal. En ese momento me empezaron a aparecer publicidades de Le Wagon en Instagram y yo decía, ¿qué es esto? No los conocía ni tenía idea quiénes eran. Aparecieron por los algoritmos locos de Instagram, pero empecé a chusmear, vi los videos de Youtube, hice un reasearch en Linkedin y entré a los links. Hasta que justo lanzaron un curso gratuito, decidí hacerlo y en esas cuatro clases me encantó. Quería más y dije, esto me encanta.

Siempre es difícil el inicio

Después surgió la idea de hacer el bootcamp. No sabía en qué me estaba metiendo y al primer día copiás las líneas y decís, espero que mi computadora no explote. Pero empezás a hacer proyectos, a entender qué pasa por detrás cuando el usuario hace clic en un botón y es como que van encajando las piezas. 
Yo venía de un mundo más social. Me gustaban los desafíos de la lógica y de entender hacia dónde iba todo. También era algo conmigo misma de decir: aunque no venga de este palo, yo puedo. Y pude. Fueron sábados de sacrificio y a veces nos quedábamos con los chicos hasta las 11.30, incluso con los profesores. Porque si te gusta, te quedás. No necesitás ser ingeniero para programar, pero sí o sí necesitás dedicación. Yo sabía que eran 6 meses que iba a estar a full y además con la pandemia mucho no podía hacer así que aproveché al máximo esta oportunidad.
Ahora estoy terminando diseño gráfico, que son tres años, así que a fin de año voy a ser programadora, diseñadora y licenciada en turismo. Hoy estoy a full con la programación porque encima conseguí trabajo, así que el turismo quedará solo para viajar de placer y el diseño como hobby.

Lo que tiene Le Wagon de especial

Creo que del diseño viene un poco mi idea en orientarme en la parte de front-end, que es lo que más me gusta. Ahí se empezaron acomodar todas las fichas y en los proyectos que hicimos en el bootcamp nos organizamos bien en el equipo: a mis compañeros les gustaba más el back, así que yo empecé a agregar colores, botones y a meter mano en el front. Lo que te enseña Le Wagon es como la base de todo lo que viene después, incluso para entender otros lenguajes.
El acompañamiento con el que me encontré fue fundamental. Todos están pendientes de si te falta algo, si no llegaste a una clase o si tenés que ver una clase grabada. Los teachers y los compañeros están siempre, sobre todo para contenerte en los momentos de frustración. Yo los he molestado, hasta después de haber terminado.

Casualidades no tan casuales

En la career week vinieron los de Avenida + y yo dije: quiero trabajar acá. Justo el chico que dio la charla contó que recibía CV en su email y le mandé. Dio la casualidad que un mes y medio después empezaron a incorporar juniors en la empresa y todo se acomodó. Pasé de mandar CV a todos lados y que con suerte te llamen de uno a recibir una oferta por semana en Linkedin. Te contactan ellos para que tengas la entrevista. Eso no existe en turismo. Es muy loco. Ahora incentivo a mis amigas que estudien programación porque es el futuro y lo están meditando. Creo que de a poco está cambiando eso de que hay pocas mujeres. A los que ya convencí es a varios compañeros del rubro de turismo y hotelería. Muchos quedaron suspendidos sin trabajo y ahora se están metiendo a full con la programación. Espero que les resulte como a mí.
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